Los caballos tienen múltiples personalidades, pero, por lo general, son muy asustadizos e inseguros por lo que para acercarnos a uno lo que debemos es transmitir seguridady tranquilidad, es cierto eso de que huelen el miedo.

Cuando quieras acercarte a un caballo avísale de tu llegada, hablándole despacio para transmitirle sosiego y evitar que se sobresalte. Es preferible que te aproximes al caballo por el lado izquierdo, ya que así es como él está más acostumbrado.

Dependiendo de los casos, debes tomar las siguientes precauciones:

Cómo acercarse a un caballo atado: si un caballo está atado en el box o en una pared, llámale por su nombre para no sorprenderlo y aproxímate pasando cerca de su cabeza por su lado izquierdo, pero nunca te coloques detrás de él. No dejes que te pegue contra la pared o la separación, empújale sin brusquedad para que te deje vía libre.

Cómo acercarse a un caballo en un box o cuadra: después de entrar en el box, no olvides cerrar la puerta, ya que el caballo podría escaparse. Dirígete hacia su cabeza, y no te dejes encajonar contra la pared o una esquina.

Cómo acercarse a un caballo que pasta tranquilamente en el prado: avanza lentamente hacia él hablándole para que no se alarme. Tiéndele una mano para ofrecerle una golosina (terrón de azúcar, zanahoria, un trozo de pan…) y ganarte su confianza. Sobre todo, no corras, porque el caballo siempre será más rápido que tú. Dirígete hacia su cabeza y pásale el brazo o el ramal alrededor del cuello. A continuación colócale la cabezada de cuadra y ya podrás manejarle mejor.

Recuerda también que si te acercas a un grupo de caballos debes prestar especial atención a las posibles peleas que surjan entre ellos. Si el caballo al que te quieres acercar es un tanto irritable, permanece inmóvil y no te dejes impresionar. Pero sobre todo, mantén siempre la calma y no te alteres, nada de gritar o gesticular.

Fuente:mascotas.org

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