Muchos dueños de perros tienen la mala costumbre de dejar a su perro pasear suelto por la calle, en la cual hay niños, coches, otros perros, y demás peligros o distracciones que pueden provocar un “accidente”.

Los perros pueden correr muchos riesgos y estar expuestos a una infinidad de peligros al aire libre sin supervisión.

Uno de los principales peligros que se puede encontrar un perro en la calle es el tráfico. Por mucho que nuestro perro sepa pasear a nuestro lado, sea tranquilo y no huya nada más se le quieta la correa, siempre puede tener un mal día y salir corriendo, atravesar la calle sin fijarse si viene algún coche o morder a alguien o a otro perro si se siente incomodado o le provocan.

Además, un perro que pasea sin la supervisión de su dueño tiene peligro de contraer enfermedades infecciosas si tiene contacto con algún tipo de suciedad, otros perros (que nunca sabes si están lo suficientemente limpios) o si come algo que no debe o bebe agua sucia.

Como hemos comentado antes, un perro suelto y sin vigilancia puede molestar o incluso atacar a una persona (aunque nos pensemos que nuestro perro es incapaz de hacer eso debemos pensar que es una animal y que a veces puede tener reacciones imprevisibles).

Otro de los riesgos de llevarlo suelto por la calle es que se despiste y se pierda.

Si queremos dejar suelto a nuestro perro debe ser en sitios en los cuales no haya riesgos, ni para él ni para las personas, como por ejemplo, en la playa (en invierno), en el campo, en la montaña, en un parque, etc., y por supuesto, siempre bajo nuestra supervisión.

Consejo: No dejar nunca al perro suelto si no estamos seguros que va a acudir a nuestra llamada en cualquier momento.

Fuente: lamascotafeliz.blogspot.com

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