3El perro es un animal social, por lo que durante toda su vida vivirá siempre rodeado de los miembros de su manada. Cuando un cachorro empieza a vivir con una familia, con una nueva manada, el proceso de adaptación es bastante rápido y el cachorro tiene que aprender a ubicarse dentro de esa nueva manada. Ahora bien, como animal social, no será nada fácil adaptarse a la soledad o a la ausencia de su líder, y se producirá lo que conocemos como ansiedad por separación.

La ansiedad por separación la sufren absolutamente todos los perros alguna vez en su vida: hay perros que aprenden a sobrellevar la separación, pero otros no lo logran. Pero déjame decirte que puedes educar a tu cachorro a quedarse solo en casa. Es un proceso que no es fácil y que llevará un tiempo, pero ese aprendizaje será efectivo y para toda la vida (exceptuando si hay experiencias traumáticas que hacen que pierda la confianza como, por ejemplo, una operación del perro en el que se queda mucho tiempo solo en el centro veterinario y no lo pasa evidentemente bien, un atropello, un encontronazo con otro perro, etc.). Cuanto antes empieces con esta educación, más rápido asimilará la rutina tu cachorro.

Para vencer la ansiedad por separación, debes lograr que tu cachorro aprenda a que, pase el tiempo que pase, tú siempre volverás a casa, y que durante ese tiempo en el que el perro se queda solo, no pasará nada. Un cachorro que sufre ansiedad por separación sufre mucho: ladrará, gemirá, morderá, destrozará, arañará, etc. Pero veamos qué conductas debes evitar para reducir la ansiedad por separación del cachorro una vez que se quede solo:

Falta de ejercicio: debes evitar por todos los medios la falta de ejercicio. Si, por ejemplo, cada día vas al trabajo a las 9 de la mañana, siempre debes sacar al cachorro a pasear, siempre. Levántate un poco antes y pasea, corre y lánzale la pelota varias veces, mínimo 30 minutos. De lo que se trata es de que agotes toda la energía que tu cachorro ha ido acumulando a lo largo de la noche. De esta forma, cuando llegue a casa estará relajado y tendrá ganas de descansar. De lo contrario, si te levantas con prisas y no te da ni tiempo más que de bajar al cachorro a hacer un pipí y de vuelta a casa, no te extrañe que cuando vuelvas del trabajo te encuentres sorpresas en casa. Hay perros que lo pasan tan mal que se orinan, defecan e incluso vomitan de la ansiedad que llegan a sufrir.

Despedida: ¿alguna vez has visto a los perros despedirse entre ellos? Pues tú lo mismo. Cuando te tengas que ir, te vas, y cuando vuelvas a casa ignora a tu cachorro hasta que se calme. De esta forma, conseguirás que su estado emocional se equilibre. La despedida significa ansiedad porque te vas, la llegada a casa significa excitación. Si no quieres un cachorro desequilibrado, no te despidas cuando salgas de casa, ni le saludes hasta que no esté calmado.

Atar o encerrar al cachorro en un habitáculo pequeño. Dispón un cuarto para él, donde pueda tener tres juguetes con los que jugar, su cama y su cuenco de agua fría. De los tres juguetes, te recomiendo que uno de ellos sea un Kong, porque es el mejor invento en entretenimiento para perros que se ha fabricado nunca. Si lo atas o lo encierras en un espacio muy reducido, no te extrañe que sufra ansiedad, y ten cuidado, porque esa ansiedad es mucho mayor al estar atado y puede desarrollar a la larga miedo o agresividad.

Cambio de rutina: los perros son animales de rutinas. Cuando se rompe la rutina liberan ansiedad, por eso, es tan importante cumplir con los horarios de paseo, de comida, etc. y también de tu hora de ir a trabajar. Yo siempre recomiendo no esperar a última hora para ponerse los zapatos, coger las llaves, el móvil, etc. e irse, sino hacer toda esta rutina en los últimos 30 minutos. De esta forma la ansiedad no será explosiva, no irá de 0 a 100 en 30 segundos, sino que será algo más gradual.

Silencio: si cuando estás en casa suele haber ruido de televisión, radio, o de gente hablando, el silencio también puede ir en contra del perro, por lo que hazte con una radio y déjale música puesta. Esto hará que se sienta acompañado y que su soledad no se vea silenciada.

Adquirir otro perro para que le haga compañía: esto es un error que cometen muchos propietarios. El cachorro no tiene ansiedad por quedarse solo, sino por quedarse solo sin ti. Si adquieres otro perro, no solo no solucionarías el problema sino que lo agravarías con otros problemas que pudieran surgir: territorialidad, dominancia, envidias, etc.

Cuando tu cachorro ya tenga claro que tú eres su líder, entrénalo para que se quede solo. Para ello sigue este entrenamiento muy eficaz:

Deja a tu cachorro en una habitación durante 3 minutos y cierra la puerta. Vuelve, abre la puerta y no le saludes. Deja que salga y haga lo que quiera.

Deja a tu cachorro en la habitación durante 5 minutos y cierra la puerta. Vuelve, abre la puerta e ignóralo. Deja que se pasee por la casa.

Vuelve a dejar a tu cachorro en la habitación por 10 minutos y cierra la puerta. Vuelve a abrirla, y repite la operación.

Repite estas tres sesiones de “encierro” durante unos días y observa cómo día a día la ansiedad se va reduciendo.

Y, por último, haga lo que haga tu cachorro en tu ausencia, nunca jamás le regañes. No solo no sabrá asociar tu enfado, sino que todo lo que haya hecho lo ha hecho por sufrimiento, no por portarse mal.

Fuente: lamascotafeliz.blogspot.com.es/

Anuncios