10847876_911473615531859_934635135412850353_nAntes de dar la bienvenida al gato en casa, hay que tener preparado su espacio. Es necesario que él ya disponga de un lugar en el que sentirse cómodo, descansar con tranquilidad y poder desenvolverse. Además, necesitará tiempo para adaptarse. Él mismo buscará su lugar y su hábitat con el tiempo.
Sin embargo, puede tardar unos días en acomodarse. No hay que preocuparse, el gato suele estar desorientado, nervioso y asustado, de manera que lo idóneo es dejarle totalmente libre. No hay que ponerle nervioso. Requerirá mucha atención, cuidados y tiempo, de forma que todos los miembros de la familia deben quererlo y considerarlo uno más en casa.

Su espacio
No necesitará toda la casa, sin embargo, le gustará explorar a medida que vaya ganando confianza. Si es un gato muy joven puede que tarde en abandonar lo que ha sido designado como su pequeño espacio. Los gatos querrán una habitación que consideren su hogar para evitar la ansiedad. Además, en ella deberán encontrar su caja de arena; un elemento que la mayoría sabrá usar o aprenderá a hacerlo con facilidad. En caso de que dude puede colocársele en la caja una vez haya sido alimentado para que aprenda poco a poco.

Tipos de alimentación
La alimentación será esencial en la vida del gato. Hay que preparar y conocer al detalle su dieta. Un gato no come siempre el mismo alimento durante toda su vida. Hay que ofrecerle desde el principio un alimento seco y no mezclarlo con nada más, ya que éste cubre todas sus necesidades alimenticias. En caso de ser un cachorro de poca edad existe una croqueta adaptada a sus pequeños dientes y a sus necesidades nutricionales. Entre los cuatro y doce meses también existe un alimento específico. A partir del año comerán comida de adultos. Además, deberán tener su pequeño comedero, especialmente de porcelana o cristal, ya que el plástico capta mayores olores. Es probable que tras su llegada no coma durante el primer día. Solo si alarga ese periodo es recomendable llevarle al veterinario.

Equipamiento básico
Son muchos los instrumentos que necesitará un gato a lo largo de su vida. Pueden llegar a ser más de 15 años de vida, y desde el primer día él debe tenerlo todo a su disposición. Los gatos tienen necesidades muy concretas y para que pueda satisfacerlas, antes de que llegue a casa, deberán adquirirse. El equipamiento básico para que el gato se sienta cómodo y su dueño pueda cuidarle con sumo detalle será el siguiente:

• Una cubeta para gatos. • Una pala con la que poder para retirar las heces. • Arena para gatos. • Un comedero y, si es posible, dos bebederos. • Alimento especial para gatos, especialmente seco. • Hierba gatera. • Golosinas. • Juguetes para gato que no pueden estar compuestas por piezas pequeñas que pueda tragar. • Cepillos y peines, que dependerán de las características de su pelaje. • Malta, un producto que se emplea para evitar la formación de bolas de pelo en el intestino del gato. • Un rascador, que debe ser resistente y estable. Elemento básico para evitar que arañe lugares no deseados. • Una cama, que aunque casi nunca la disfrutará para dormir, pero la querrá tener en su hogar. • El transportín será imprescindible, ya que se utiliza para trasladar al gato cuando tenemos que salir de casa con él.

Las feromonas pueden ayudar
Para los gatos, los olores son muy importantes. Sobre todo si el gato que vamos a introducir en nuestro hogar es ya adulto, puede ayudar a que su entrada sea más agradable si hemos usado un paño o trozo de tela, con el que frotaremos algunas zonas del cuerpo del gato donde existen muchas feromonas -sustancias que usa el gato para marcar sus objetos y su territorio- y luego con ese paño, frotaremos los comederos, la bandeja de arena, su transportín, etcétera. Esas zonas corporales son: los lados de la cara -mejillas-, la zona perineal y las almohadillas plantares de sus patas. Cuando llegue a casa, reconocerá su olor en los diferentes objetos, se sentirá más tranquilo y se adaptará a su nuevo hogar más rápidamente.

Peligros en el hogar
Hay que tener en cuenta que la casa tiene peligros para el gato, y que él es un animal muy curioso con afán explorador. Hay que evitar que pueda sufrir intoxicaciones de productos nocivos que puedan estar a su alcance por descuido, e incluso que mastique plantas que pudieran ser peligrosas. Asimismo, hay que tener en cuenta el riesgo de las quemaduras, por estufas, aceite hirviendo, horno o vitrocerámica. Los traumatismos son otro accidente frecuente con las caídas que se producen debido a su afición a caminar por las alturas. Y hay que vigilar la posible ingesta de cuerpos extraños y pequeños que le atraganten. En todos estos casos siempre es recomendable acudir con él directamente al veterinario.

Fuente: www.affinity-petcare.com

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